Ljubljana 23.09.22

LJUBLJANA

septiembre 23 2022




Con la devolución del vehículo el día anterior, se nos permitió cierta libertad. Después de nuestro habitual desayuno; pan, frutas y café dejamos nuestro alojamiento para depositar las maletas en las consignas de la estación de trenes que se encontraban no lejos. 


Luego nos dimos a la tarea de caminar por el underground, un sector de arte callejero, de reconocimiento a nivel europeo, que se extiende a unos 12.500 metros cuadrados y



con siete edificios, donde algunos objetos que serían llevados a la basura como inservibles, se trasladan acá en una especie de amplio pasadizo, parque y edificio, para retocarlos, decorarlos y transformarlos en figuras extrañas,


además la decoración de los muros con pinturas callejeras. Un ambiente que causa un poco de estupor pero que también es bien válido como expresión artística. 


Fuimos luego al famoso mercado de la ciudad, para visualizar la manera exquisita de exhibir las legumbres y


las frutas. Habían coliflores de varios colores que  me llamaron la atención. Un ambiente excesivamente abierto dada la amplitud de la plaza. Sobre uno de sus costados, una línea de restaurantes invitaban a tomar un


asiento, a lo que no nos negamos, para presenciar el desenvolvimiento de las ventas y con la mirada hacia arriba, para  deleitarnos con el castillo, también disfrutamos con la extraña barba en trensas de un cliente 


del restaurante, lo mismo que con los curiosos carros eléctricos verdes a 4 pasajeros que se estacionan a lado nuestro y mucho más con un delicioso almuerzo típico sin


un ratamiento culinario, pero que acompañado de una copa de un Cabernet rojo, nos hizo un regalo al paladar. 

Nuestro bus partía de la estación de buses a las 16h:05. Estábamos a unos 20 minutos así que a las 15h10 salimos en busca de nuestro transporte, pero a un lado de esta plaza, en un parque contiguo por el que estábamos obligados a pasar,  nos encontramos con una feria de comidas típicas de las regiones de acá. Hamburguesas de 


colores, cerdos enteros asándose en unas inmensas cajas de metal, comidas provocativas, dulces y tortas..... Todo se veía tan agradable y delicioso, pero no podíamos darnos el lujo de quedarnos. 

La ruta de una exquisités inimaginable. Las casitas en los campos excesivamente verdes y bien cortados, me evocan esas de cartón que armábamos para los pesebres en navidades en mi época de niño. 

La llegada a Zagreb sin novedades nos recibe un viejo pero agradable apartamento al pie de la estación  del tranvía. Ya decidimos quedarnos, pues la noche estaba fría y el siguiente día nos esperaba con una buena caminada por la ciudad de las mil anécdotas. 

Comentarios

  1. Un recorrido a través de los sentidos , un deleite de colores y sabores... Que tendrá de especial la hamburguesa de pan morado, o amarillo ? Y mejor aún un pan negro . Habría que probarlos todos y que decir de la
    fantasía los colores de las brócoli , más bien parece un jardín colorido ; la riqueza cultural de cada región es única, maravillosa , gracias Fray por compartir tanta riqueza de las regiones que visitan, por esas fotos que ilustran las maravillas de cada pueblo. Sigue feliz por tus caminos y disfruten su viaje.

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