Marrakech 13.10.22
Marrakech
Octubre 13 de 2022
Regresando al laberinto de la medina dónde se encuentra lo que fuese el Barrio Judío en busca de algún objeto visto durante el tour y que llamó la atención, me propuse entrar en el Palacio de La Bahía.
Una mediana calle desde su puerta principal nos lleva hasta la venta de tiquetes de entrada. Por fortuna me aceptaron euros pues los dihnars ya no me alcanzaban.
A lado y lado de la pequeña pero agradable entrada, árboles de naranjos dejan exponer esas frutas amarillas. Muy normal que sea este árbol, lo que pasa es que anteriormente utilizaban las hojas y sus flores como adorno para las coronas que utilizaban las novias, pues se cree que el naranjo es simbolo de fecundidad. Aqui representa el amor eterno, la fidelidad y la pureza.
Este Palacio fue fundado en 1866 bajo la orden d'Abi Imrane Moussa, quien fuese el gran vizir "chambelán" de unos Sultanes alaouites desde el año 1859 hasta 1908. Su hijo lo agrandó. Época en la cual fue afectado al Estado y el Vizir de la época ordenó ajustarlo al Estado. De 1912 a 1956 que estuvo el Protectorado francés presente, lo utilizó el Marechal Lyautey como residencia general. Fuera los franceses, pasó a manos del emir Moulay Abdellah.
Y es que como todo aqui tiene su historia y bien elaborada, resulta que el dueño; Bou Ahmed o Ba Ahmed era un esclavo negro, que fuese un chambelán de Moulay Hassan y gobernante de Marruecos en los últimos cuatro años de 1800, era el propietario del edificio. Como logró llegar a lo mas alto de la escala social, hizo todo para no demeritar su posición y con su residencia muestra la opulencia de la clase social que había logrado. Dicen que lo logró con sus malas artes, pues ha llegado a convertirse en Visir.
Dentro de lo que cuentan es que aquí llegaron a vivir hasta 300 mujeres, entre concubinas, criadas y esposas. Para su construccion se emplearon mas de 1000 artesanos durante los seis años que toma su construcción.
Luego pasó en el año 1967 a Palacio de la Cultura y otorgándole el título de Patrimonio Nacional.
Aquí se presenta como un complejo arquitectural compuesto por una serie de pabellones, de habitaciones y de despensas anexas, baños moros, jardines interiores de dimensiones mínimas y que se comunican entre ellas a través de largos corredores o también de laberintos cubiertos o a veces a cielo abierto.
Tiene un superficie total de unas ocho hectáreas de las cuales solo 37.100 metros cuadrados son construcción y es sobre la que hago el recorrido. El resto de superficie corresponde a área verde.
El riad que lleva el nombre de Si Moussa es la parte más antigua y es el corazón de la construcción. Las casas tradicionales de Colombia son un riad, que consisten en una construccion definida por un patio interior, alrededor del cual se distribuyen habitaciones. Es una de los tantos elementos que hemos heredado de esta cultura.
Un pequeño patio está dispuesto de cinco habitaciones. Con un piso en mármol y cuadritos de cerámicas. Los bellos techos, los marcos de las puertas y de las ventanas se encuentran tallados, pintados, en madera cedro, que se destaca todo por la ornamentación del conjunto.
En el patio principal, más habitaciones y en una esquina el Hamman con la explicación del significado que ella tiene en la cultura árabe. Al interior de éste, los elementos utilizados durante una visita, así como la distribución del mismo en tres salas; la sala fría, la sala tibia y la sala caliente. El Hamman constituye un rito semanal de purificación para los marrocos, un rito festivo, un rito social y un rito religioso. Durante la visita creí haber visto todo después de ver el gran patio y su fuente, pero una puerta me lleva a un bello y pequeño jardín cuadrado con palmeras y naranjos, del cual se sale a través de más habitaciones, despensas y largos corredores.
El Palacio de la Bahía es la obra del gran Vizir Ahmed Ben Moussa y su padre en el crepúsculo de su vida. Un sitio obligado a visitar dada su belleza y magnitud.
Solo en su interior se entiende del arte desarrollado en la época y de la procedencia de la arquitectura de nuestras casas en los pueblos, que consiste en un patio cuadrado rodeado de corredores con habitaciones contiguas y muchos de ellos con una fuente o un lugar para las plantas en el centro del mismo.
El arte de la época se pisa en cada movimiento que doy. Es tan hermoso que cada rincón visitado es motivo de admiración, entendiendo al final de mi visita, que no importa del estrato social de que se venga, es el objetivo logrado lo que impera. He quedado impresionado con la visita a esta vivienda de un esclavo. Aunque también se dice de ese bajito y gordito hombre, que era cruel y dirigió Marruecos de manera dictatorial.















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